Web y marketing digital para constructoras e inmobiliarias en Lima

En construcción e inmobiliaria casi nadie compra por impulso. Un jefe de proyecto compara proveedores antes de pedir cotización, y una familia visita la caseta después de haber revisado el proyecto tres veces desde el celular. Todo eso pasa antes de que alguien de tu equipo hable con el cliente, y pasa en tu web.
Qué busca de verdad quien te va a contratar
Trabajando con empresas de vidrio y aluminio, estructuras metálicas, geosintéticos, acristalamiento y proyectos inmobiliarios en Lima, vemos que las visitas llegan con tres preguntas y se van si no las encuentran rápido:
- ¿Ya hicieron algo parecido a lo mío? Obras comparables, con nombre, rubro y foto. No un carrusel de imágenes sin contexto.
- ¿Tienen capacidad para mi plazo y mi ubicación? Si ejecutas a nivel nacional, dilo en la página, no en el PDF que se descarga después.
- ¿Con quién hablo hoy? Un WhatsApp o un formulario visible en cada página, no solo en «Contáctanos».
En la práctica, la web de una empresa de construcción no compite por ser bonita: compite por ordenar la información de compra. Cuando reordenamos la web de CYVSA, el criterio fue exactamente ese: obras por tipo de proyecto, sistemas disponibles y capacidad de ejecución, con el contacto siempre a mano.
La estructura que funciona (y por qué)
Una web de constructora, proveedor de obra o inmobiliaria debería tener, como mínimo, estas páginas separadas:
- Una página por línea de negocio o sistema. «Mamparas», «muro cortina», «estructuras», «geosintéticos». Cada una responde a una búsqueda distinta y puede posicionar sola.
- Portafolio de obras filtrable por tipo de proyecto (comercial, corporativo, multifamiliar, público, residencial). Es la página que más se revisa antes de escribir.
- Ficha por obra o proyecto con el reto, la solución y lo entregado. Es lo que un jefe de proyecto reenvía a su jefe.
- Página de la empresa con certificaciones, años de operación y equipo. En obra, la confianza pesa tanto como el precio.
Para proyectos inmobiliarios en venta, la lógica cambia: cada proyecto necesita su propia página con ubicación, tipologías, áreas, avance de obra y un formulario propio, porque cada proyecto se promociona por separado y se mide por separado.
Lo que la web tiene que tener por debajo
Dos cosas que en este rubro se pasan por alto y cuestan contactos:
- Velocidad en celular. Buena parte de las visitas llega desde el teléfono, muchas veces con señal de obra. Google mide la experiencia con las Core Web Vitals: el objetivo es que el contenido principal cargue en menos de 2,5 segundos (LCP). Fotos de obra sin comprimir son el motivo número uno de que eso no ocurra.
- Medición desde el primer día. Google Tag Manager y GA4 configurados para registrar cada formulario, cada clic a WhatsApp y cada descarga de brochure. Sin eso, en tres meses nadie sabe si la web trajo obra o no.
Y el marketing: qué sí mueve la aguja en este rubro
Publicar fotos de obra no es una estrategia. Lo que sí funciona, en este orden:
- Búsqueda antes que redes. Quien necesita un proveedor de acristalamiento para una obra lo busca en Google, no lo espera en Instagram. Eso significa páginas de servicio bien escritas y, si el presupuesto lo permite, campañas de Google Ads por sistema y por zona.
- Google Business Profile completo. Para «… en Lima» pesa más de lo que parece: fotos reales, horario, servicios y reseñas de clientes.
- Video corto de planta y obra. Es el contenido que más ayuda a vender capacidad técnica. El video de marca de Ingeglass muestra su planta, su proceso y el control de calidad en 37 segundos; se usa en la web, en propuestas y en redes.
- LinkedIn para B2B, Instagram para el cliente final. Si vendes a constructoras, tu contenido vive en LinkedIn y en el correo, no en TikTok.
Diseño y marketing tienen que ir juntos: una campaña que manda tráfico a una web lenta y sin fichas de obra quema presupuesto, y una web impecable sin campañas ni búsqueda posicionada no la visita nadie.
Cómo empezar sin rehacer todo de golpe
Si hoy tienes una web que no trae contactos, el orden que menos dinero desperdicia es este: primero medición (para saber de qué partes), después la página de servicio o proyecto que más vende, después el portafolio de obras y al final el resto. Así cada semana hay algo publicado y medible en lugar de un proyecto de cuatro meses sin resultados a la vista.
Si quieres ver cómo quedan estas webs, mira nuestro portafolio de diseño web —hay varias empresas de industria y construcción— o escríbenos y revisamos tu caso sin costo.
Preguntas frecuentes
Entre cuatro y seis semanas cuando el contenido de obras está listo. La primera semana es de análisis; de la semana 2 a la 5 construimos con entregas semanales.
Sí, si los promocionas por separado. Cada proyecto tiene su propio público, su propia campaña y su propio formulario; en una sola página se pierde la medición.
Sí. El PDF no lo encuentra Google y no se comparte solo. Una ficha por obra sí posiciona y es lo que un jefe de proyecto reenvía internamente.
Formularios enviados, clics a WhatsApp, descargas de brochure y de dónde viene cada contacto. Todo eso se configura con Google Tag Manager y GA4 antes de lanzar.


